Los que no están muertos.
Esta mañana, por un enfado estúpido, casi me arrepiento del elogio, para mí más significativo, que he hecho en mi vida. Y aunque el disgusto no viene a cuento, sí el cumplido… y es que hay vidas con clase.
Sólo conozco dos existencias de este tipo y aunque me pese, ninguna es la mía. Sin embargo, me siento muy afortunada por haberme encontrado con ellas y conocerlas.Determinadas personas, muy contadas, desprenden un perfume especial y no me refiero a nada que tenga que ver con el sentido del olfato. Son gente con un DON, una VIRTUD que admiro y “envidio”; ESTÁN VIVAS.En los 25 años que he cumplido (algunos menos de razón) me he encontrado con tan sólo dos que sean así. Nada tienen que ver la una con la otra y mucho menos sus circunstancias: nacieron en épocas distintas y buscan argumentos prácticamente opuestos pero ambos se deleitan en cada segundo de su vida como si, al mismo tiempo, fuera el primero y el último.Nunca resultarán indiferentes porque su vitalidad se respira a kilómetros de distancia, porque su voz, su piel, su sonrisa, sus ojos y su mirada reflejan la emoción de cada una de las cosas que reciben. Porque tienen la VIRTUD de mirar y ver cada acontecimiento como si fuera la mejor oportunidad para aprender y respirar algo nuevo. Parece que nunca cierran los ojos, que no quieren perderse nada.Su actitud, su personalidad, su fuerza o lo que sea eso que les hace ser así!….les lleva a hacer cosas como romper todos los moldes en su época o correr el encierro.En la actualidad, las circunstancias de ambos no pueden ser más distintas: mientras él agota su juventud a base de disfrutar cada día como si fuera el último, ella se deleita con cada segundo porque sabe que puede ser el último. Pero no se está muriendo, porque estará viva y más viva que la mayoría de nosotros hasta el momento de su último respiro.Y si les preguntara algo a ambos, sería cómo consiguen, sin proponérselo, que la persona que está a su lado en cada momento se sienta la más importante del mundo e inmensamente afortunado de haberlo conocido.
Sólo conozco dos existencias de este tipo y aunque me pese, ninguna es la mía. Sin embargo, me siento muy afortunada por haberme encontrado con ellas y conocerlas.Determinadas personas, muy contadas, desprenden un perfume especial y no me refiero a nada que tenga que ver con el sentido del olfato. Son gente con un DON, una VIRTUD que admiro y “envidio”; ESTÁN VIVAS.En los 25 años que he cumplido (algunos menos de razón) me he encontrado con tan sólo dos que sean así. Nada tienen que ver la una con la otra y mucho menos sus circunstancias: nacieron en épocas distintas y buscan argumentos prácticamente opuestos pero ambos se deleitan en cada segundo de su vida como si, al mismo tiempo, fuera el primero y el último.Nunca resultarán indiferentes porque su vitalidad se respira a kilómetros de distancia, porque su voz, su piel, su sonrisa, sus ojos y su mirada reflejan la emoción de cada una de las cosas que reciben. Porque tienen la VIRTUD de mirar y ver cada acontecimiento como si fuera la mejor oportunidad para aprender y respirar algo nuevo. Parece que nunca cierran los ojos, que no quieren perderse nada.Su actitud, su personalidad, su fuerza o lo que sea eso que les hace ser así!….les lleva a hacer cosas como romper todos los moldes en su época o correr el encierro.En la actualidad, las circunstancias de ambos no pueden ser más distintas: mientras él agota su juventud a base de disfrutar cada día como si fuera el último, ella se deleita con cada segundo porque sabe que puede ser el último. Pero no se está muriendo, porque estará viva y más viva que la mayoría de nosotros hasta el momento de su último respiro.Y si les preguntara algo a ambos, sería cómo consiguen, sin proponérselo, que la persona que está a su lado en cada momento se sienta la más importante del mundo e inmensamente afortunado de haberlo conocido.
Posted by in 18:29:52