Thursday, December 7, 2006

Wonder Woman

  Me han mandado por mail uno de esos test frikies a tope. Esta vez era para determinar el superhéroe / heroína que eres en función de tus respuestas.

Yo soy Wonder-Woman… bueno, por lo menos una mujer! Y supongo que sí, porque para algo es una superheroína, pero me pregunto, se metería ella en tantos berenjenales como yo?! Y tan habitualmente?!

Nunca me he considerado complicada en exceso y tampoco soy la típica que llama a los problemas a voces, pero es que me pasa de todo! Muchas veces (y esa ha sido mi cruz) con el sexo opuesto o por su causa (aunque supongo que eso le pasa a todo el mundo). Pero otras muchas ocurren a mi alrededor y voy a pensar que soy gafe o que el destino se lo pasa muy bien poniéndome en situaciones ridículas.

Sin ir más lejos, esta mañana me han cacheado en Hacienda. Que me han cacheado! Eso le ha pasado a alguien? Que estamos hablando de Hacienda, de los mayores ladrones que hay!

Y para qué contar la semana pasada… Fue el miércoles por la tarde, casi a las 9. Uno tiene que ponerse en situación; día agotador, mucho trabajo y cervecita rápida con mi padre para analizar una serie de problemas importantes. Estaba seria, cansada y por qué no decirlo, bastante deprimida. Iba a todo correr porque no llegaba a una misa funeral, a la que entre otras cosas, no quería ir porque me moría de la pena, pero me sentía en la obligación moral de hacerlo, qué menos! Me hubiera arrepentido toda la vida.

En ese estado, me bajo en mi parada de metro (10 minutos hasta la salida), salgo y aguantando las lágrimas le pregunto a un señor muy amable, pero que no tenía ni idea, dónde estaba la iglesia que buscaba. Al final encontré al camino, preguntando se llega a Roma. Cruzo la calle y cuando llego a la acera se me engancha el tacón, mierda!, parezco la Cenicienta sin zapato, risa generalizada de la gente, sonrío (aunque acordándome de todos ellos), recojo el zapato y cuando voy a dar un paso…………..ay! me había dejado el tacón en el suelo… Y qué es lo peor? Eran de unos 8 centímetros, imposible llegar así.

Cojo un taxi para ir a casa a cambiarme y el tío guarro me devuelve 13 monedas de un euro y 4 de 50 céntimos. Con la cartera llena, los dos zapatos puestos (todavía tenía que andar bastantes metros para llegar a casa), el abrigo en la mano, el tacón en la misma que la cartera me caí de boca al salir del taxi y volaron todas y cada una de las monedas. Ante tal ridículo no pude menos que reírme de mi misma, mientras tres o cuatro señores me ayudaban a levantarme y me recogían el dinero.

Aún así, llegue al final de la misa, si eso no es de heroína que me lo cuenten!

 

Posted by Pat o Elenita in 16:55:19 | Permalink | Comments (4)

A Hard Day’s Night

 

Hoy es un día de esos en los que la ciudad está más que muerta. Todo Madrid está de puente y llueve, pero no hay prisas esta mañana, ni empujones en el autobús y se puede respirar, el aire está limpio!
He tenido una noche horrible plagada de fiebre, pero cuando venía en el autobús (deliberaciones de aburrimiento), compadeciéndome por haber dormido poco y tener que ir al trabajo, me he acordado de esas muchas noches que se han quedado como las mejores de mi vida y mi humor ha cambiado así, sin quererlo.Es seguro que me dejaré algunas en el tintero y como las de alcohol las mencioné ya y volveré a hacerlo, voy a contar esas que me dan una absurda sensación pacífica y que inevitablemente me hacen sonreír.

Las  de Tarragona son innumerables; las miles de fiestas en la playa, siempre tan auténticas que es imposible solaparlas por confusión, han dejado un recuerdo imborrable al olor del mar por la noche, el reflejo de la luna en el agua, a canciones españolas de los ‘80 - ’90 y lo inconfundible del cadillac de Loquillo, las miles de picaduras de pulga y las lluvias de estrellas, impresionante! Pero aún así, hay alguna que destaca y en todas estaba Joan, casi mi hermano mayor:

Una de lluvia, y calor sofocante, cuando nos fuimos con la moto, otra de playa en la que casi pierdo la falda en su CBR, una noche de mirador y los Planetas, o cuando estuvimos en un botellón jugando al ajedrez hasta las tres y media de la mañana, incluso a pesar de la bronca posterior con mi eterno novio de verano y la mejor, hace dos años, en un chiringuito de la playa, cuando Guillermo y yo tuvimos una de esas conversaciones que quedarán para siempre.Noches de San Fermín hay muchas, pero sin duda me quedo con la de mi periodista favorito, la visión de los toros antes del encierro y la angustia de que un ser querido se juegue el tipo delante de un morlaco (qué francés tan agradable el del desayuno!).Y brillante la que pasé en Pamplona, con mi abogado de prestigio, “nacionalizado” francés, y que nos llevó a una fiesta en la que no pegábamos nada, un viaje en autobús con olor a porro y al momento cumbre en la Taconera y la puerta de mi casa, cuando vi claro que era que sí, aunque no pasara nada.Me impresiona la inconsciencia de antes. Si hubiera sabido antes de salir que esas noches iban a ser las mejores de mi vida, seguro que no me lo habría pasado tan bien, no habría estado tan relajada y ahora no tendría tanto por lo que reírme incluso a solas.Cuándo será la siguiente?

 

Posted by Pat o Elenita in 10:25:32 | Permalink | Comments (8)