El viento ladrón

Nada que decir del tiempo. Que está loco, es un hecho, y que en una de sus borracheras ha decidido que el cambio climático es un buen castigo para los micro habitantes del globo azul, también. Hay días en los que Mister Weather mira por el ojo de buey de su camarote antes de que amanezca y bizqueando, resuelve ser gracioso. Esta mañana el tío simpático se lo ha pasado en grande al más puro estilo poltergeist. Ha robado gorras, levantado faldas y vestidos, hecho malabarismos con bolsas y papeles, soplado en las orejas de la gente y regalado empujones a diestro y siniestro. Después de dedicarme unos minutos, no me cabe duda de que seguirá riéndose hasta la hora de comer. Le ha dado sentido a su mañana. Siempre he dicho que soy una de esas personas a las que le pasan cosas, no necesariamente especiales, pero a veces divertidas. Me he levantado rebelde y marinera y he decidido venir a trabajar con vaqueros y chaqueta azul de doble botonadura napoleónica. Sintiéndome absolutamente glamorosa me disponía a cruzar la calle en pleno centro de Madrid, cuando el pícaro tiempo, aliado con el viento norte, me ha empujado y tirado haciendo rebotar por sotavento mi trasero contra el suelo. Delante del Ministerio de Sanidad en pleno, entre los dos me han robado todo el encanto.
jajajaja
¡Una mano para tí y otra para el barco!!
Te lo agradezco! debe ser que no estoy hecha para el glamour. jajajaja