Porque el alma tarda en irse
Tengo las manos frías, mejor si me caliento primero o te voy a asustar. Están siendo unos días terriblemente injustos: aquí estoy cronometrándote y hablándote de todo lo que se me ocurre, y no me oyes. Vienen a verte. Estamos todos menos los pequeños, no es lugar para ellos. Mamá está ida. Cuando esto acabe tendrás que ayudarla, no le sueltes las manos que sale corriendo (¡como si no la conocieras!). Por cierto, felicidades, es tu Santo. No te veo muy favorecido, ¿sabes? Esta noche queremos quedarnos nosotros pero no nos dejan, a ver si tu los convences, a ti siempre te hacen caso. ¡Ah! y que te quiero, que eres un valiente, que me acuerdo mucho de nuestras noches en vela y que creo que tú eres la generación de los grandes. Por cierto, también eres un poco soberbio, en algún momento deberías agachar la cabeza. Eso, apriétame la mano, que sabes que te regaño. Nos echan, ¡qué pesados!. Te veo mañana, ¿vale? Dame un beso. Menuda noche… la he pasado enterita corriendo. He soñado con un pasillo de hospital. Esta mañana nos vemos de nuevo. Y me sonríes… Jersey de pico, tan guapo como siempre; no hay nadie más guapo que tú, ¡eres como un actor de cine!. Sentado a mi lado, con tu pipa, estás de foto. Ya sabes que te quiero mucho. Hay secretos que no olvido e imágenes que no se irán (sé que es real…). ¿Sabes? Dicen que estás en el cuarto de Almu porque vibran los cristales. Mamá quiere poner velas. ¡No te dije que no la soltaras! No te digo… si aquí todos están fatal. Déjame que te de un beso. Lo siento, necesito dormir un poco más…
Posted by in 16:55:48
joder! carne de gallina.