Tuesday, July 17, 2007

De azul marino

Andrés Calamaro cantaba Algo Contigo y su voz quebrada me acariciaba la sien y el pelo desde la mesilla de noche. Seis exiguas horas de sueños y los fuegos artificiales parecían quedar muy lejos. Tras dos minutos de sordera en los que busqué inconsciente la localización de mi cuerpo, el murmullo creciente impulsó de golpe la sangre al corazón. Con el estómago encogido y los ojos semiabiertos busqué el mando en la oscuridad y encendí aquella cajita con un ansia incontrolable. Ni el cansancio ni el sueño ni el cúmulo avaricioso de descanso podrían impedir que lo buscara. Minutos que fueron horas de introducción, imágenes que absorbían el aire, caras de angustia, recuerdos temerosos de días pasados y el deseo de que el tiempo volara sin consecuencias. Las voces acompasadas en el descuento, el reflejo del sol en la cámara y las chispas de la mecha paralizaron la vuelta atrás. Hordas de zapatillas cuesta arriba, brazos en alto como los gritos y piernas a máxima potencia que hubiera retirado a manotazos para abrirle camino.

Ya en las astas se paran pulso y respiración, los segundos son milenios y el terror se vuelve ciego para acabar como ha venido. Y entonces vence el calor del sosiego, alegre, de azul marino.

Posted by Pat o Elenita in 16:44:11 | Permalink | Comments (2)