Tuesday, August 21, 2007

Un rapto consentido

A punto de un grito desesperado de “llévame contigo” una frase paciente a veces hace meditar. Aunque sólo a veces:

-“Elena, lo que no puedes hacer es salir huyendo de los sitios”.

Con el estómago encogido por la impresión y mirando al suelo, una voz de niña quiere salir desde el fondo, muy tímida, miedosa, con los ojos húmedos y la sinrazón metida entre las trenzas:

-“Ya, vale, ¿pero me llevas contigo?”.

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Tuesday, July 3, 2007

C de Concha, C de Casa

He mirado tu regalo sin poder reprimir miles de suspiros. Porque tú estabas ahí, te has acordado de que no estoy contigo y has querido hacerme partícipe de todo aquello. Porque tu regalo me hace volar a muchas tardes y días compartidos de sol, de pintxos, de cafés plagados de cigarrillos siempre en el mismo lugar, de borracheras cabezonas con txacolí, de confesiones y conversaciones poco discretas, de compras y escondites en el día de los Inocentes, de fotos y amaneceres en un balcón privilegiado. Y siempre la misma sensación de paz, de que todo está bien, de que amanezca el día como amanezca merece la pena estar ahí. Hoy han venido los Reyes. Gracias.

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Monday, June 18, 2007

Hablamos de … reposo

Madrugar un lunes de por sí ya es malo para la salud, y si además el teléfono trae un susto de espanto, la gravedad del tema es todavía mayor. Para el perjudicado resulta obligado hacer caso al doctor de urgencias:

  1. Acudir raudo y veloz al médico para que haga un diagnóstico adecuado
  2. Dieta blanda
  3. Repooooooooooooooooooooso y descaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanso
  4. Mucho infurelax
  5. Y aprovecharse de los mimos y cuidados de todos los que te quieren

Corazón, no más post en relación con tu salud, aunque tu lo valgas: ¡TOCA CUIDARSE!

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Monday, June 4, 2007

Relato de una escaladora emocional

La vuelta esta vez fue más dura de lo habitual, como subir los Picos de Europa a la pata coja, una mano en la espalda y los ojos vendados. El tortazo puede ser monumental. Y así ha sido, a las ocho de la mañana, con los ojos enrojecidos, el cuerpo no respondía a los mandatos de la mente. Pero la emoción y la ilusión de mi travesía ha compensado los dolores matutinos.

Y es que viaje tras viaje he vuelto a tropezar con la misma piedra. Uno no sabe dónde la va a encontrar: detrás de una esquina esperando a sorprendernos, en unas fiestas populares, en un artículo en Internet, en un blog o simplemente una mañana, sin saber cómo, al ponerse el zapato, recuerda aquella piedra que le hizo tropezar tiempo atrás. Tampoco resulta posible vaticinar con exactitud el tamaño del tropezón. Bien puede tratarse de un resbalón con un canto rodado, de una marquita en el impacto de un guijarrillo que quedará para el recuerdo amable o del miedo terrorífico que provoca encontrarse de frente con el mismísimo Everest.

Mi tropiezo empezó de manera inconsciente después de un tremenda caída y hoy por hoy, el abismo aumenta en la ascensión mientras la adrenalina y las agujetas acompañan en el viaje.

En una tarde de recuerdos compartidos en la que uno hace memoria de tiempos pasados y se ríe de todo mal, apareció por sorpresa y de forma inocente un aerolito caído tiempo atrás. A pocos días de San Fermín, abrí en solitario el museo de piedras espaciales y jugué a pasearme danzarina alrededor de mi aerolito amarillo. Sin embargo, se cerró poco después por ausencia de público y me fui con mis bailes a otra parte. Pero la casualidad, o el destino, me llevó en agosto a un artículo en Internet: “¡Anda!, ¡pero si este es mi aerolito!”. Resultó inevitable abrir de nuevo la exposición, con visitantes incluidos, que ayudaron en la apertura y rieron con las casualidades de la vida. Hoy mi aerolito ha crecido y se ha hecho tan alto como los Picos de Europa. Ha resultado una magnífica atracción para amigos y familiares y para mí misma, que había decidido renunciar a mi faceta de escaladora. Y es que la vida guasona suele tener estas cosas, lo suyo es sorprender.

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Sunday, May 20, 2007

Una de esas lágrimas que no son de pena

Los domingos son días de emociones intensas y está prohibido pensar, así que no lo haré. Sólo inmortalizo una frase extraordinaria del desayuno.

“Aubrey”: “… ha nacido para hacer el bien”.

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Monday, April 23, 2007

Oh capitán, mi capitán!

Aunque la intención de nuestros actos no sea la de obtener el agradecimiento ajeno, en lo más profundo, guardamos un deseo escondido por el que esperamos una señal que suponga que nos reconocen el esfuerzo: una tímida palabra, un abrazo, un beso, una sonrisa o una flor del campo nunca vienen mal. Por eso este post es una acción de gracias.

En la vida hay momento duros y nunca estamos totalmente preparados para la sorpresa. Después de un año complicado, cuando todo parecía tomar un rumbo fijo, la desagradable novedad ha vuelto a personarse con un triste regalo. Endurecida por acontecimientos precedentes la batalla pinta ardua, pero hemos tenido tiempo para reponer fuerzas. La enfermedad cuenta con el barlovento, nosotros con los dioses. Y este será nuestro estandarte. Y aunque las emociones alternantes ardan y se apaguen, en la construcción de mi baluarte tengo que dar las gracias a una conversación nocturna y a su locutor. Vía telefónica recibo, cada día, abrazos alentadores, sonrisas y coraje que no dejan que pierda la cabeza en la tristeza, que me levante armada y dispuesta a la batalla diaria. Y si el capitán general ordena, los marineros obedecen. Gracias.

 

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Thursday, March 1, 2007

Gripe

La gripe ha llegado a la segunda ciudad más fértil de España. ¿El origen? Los expertos suponen que proviene del norte…

Pues para aquel que está hoy malito, en la cama y sufriendo los delirios de la fiebre, unos consejillos de una geisha enfermera:

1-     Beber mucho líquido.

2-     Tomar Paracetamol cada cierto tiempo (ved. prospecto).

3-     Comida suavecita y caliente.

4-     Mucho sueño y descanso, preferiblemente en la cama (véase, Ámsterdam).

5-     Mejor pañuelos de tela que cleenex.

6-     Mimos de amigos que se sienten a los pies de la cama y esperen a que te quedes dormido.

Ánimo.

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