Tonterías fin de fiesta
Final de vacaciones y un caco se hace de nuevo con mis pertenencias más preciadas, todas en mi bolso.
Pasado el lloriqueo incontrolado de no me voy a recuperar nunca porque era la cámara de mis sueños y no he terminado de pagar mi móvil, decidí ponerme en funcionamiento para recuperar mi status electrónico. Por suerte, bastantes puntos acumulados en la cuenta vodafone y teléfono muy decente por 10 euros (de algo tenía que servir el duelo de pagar la factura cada mes). Primer regalo.
De paseo por Goya conseguí sacar dinero y comprarme aquel vestido que había visto de vacaciones y del que entonces no había talla. Por supuesto, pendientes a juego. Segundo y tercer regalo.
Tuve que hacerme con una nueva cartera, aunque debido a mi historial de robos probablemente no dure mucho en mi poder. Opté definitivamente por una roja bastante asequible. Cuarto regalo.
Cuando iba hacia a casa, tratando de controlar mi afán compulsivo de compra y meditando sobre el paradero de mis cosas, pensé en la diferencia de mis nuevas adquisiciones respecto de las anteriores. Nuevas, bonitas, pero no mías. Solución, entré en VIPS y compré dos muñecas enanas de Hello Kitty tremendamente cursis, que han plasmado perfectamente la personalidad de su dueña. Al final todo ha sido sustituido y lo que no, mensajes y fotos, se irá renovando día a día. Esta mañana he guardado los primeros. Chocolate para la depresión, para todo lo demás, Master Card.


